Páginas

18 febrero 2024

Sincericidio



He estado pensando en que mi punto crítico de desarrollo de personaje se dará cuando sea honesto conmigo mismo. No hablo de cualquier honestidad, sino de aquella que está escondida y asentada en el fondo de mi ser. indudablemente, se encuentra bañada de la más genuina carga emocional que le puedo dar, pero no creo que eso sea algo del todo positivo.

    ¿Qué he estado escondiendo dentro por tantos años y por qué se rehúsa a salir con tanta determinación? No sé. ¿Será el origen de todos mis traumas? Lo dudo, mas sí creo que puede ser la clave para mi entendimiento. Una vez más, no creo que sea algo del todo positivo.

    ¿Por qué temo tanto de sacar ese “algo”? ¿Es tanta mi concepción machista de las emociones que me niego a abrirme y ser vulnerable? ¿Es tanto mi ego estúpido que prefiero vivir engañado y reprimido antes de tocar mi propia fragilidad? Ni idea. ¿Por qué, si soy emocional para la ficción, me niego a serlo para la realidad? Y eso que solo estoy pensando en mí mismo. ¿Podré ser capaz de extender ese “algo” a otras personas? ¿Aplica acaso para otras personas? Me encantaría saberlo.

    No obstante, y a mis dulces 28 años, parece ser que todo me ha orillado a mantenerme cerrado en lugar de buscar la apertura. ¿Y la terapia psicológica? No me ha funcionado. Ya iría por la sexta en mi vida y no he logrado sacar algo más allá de lo trivial o de lo relevante por el momento. ¿Debería probar el psicoanálisis? ¿Pagarle a un pseudoterapeuta para que reavive los traumas de mi niñez? No creo que esa sea la respuesta, menos si no tengo una apertura al cambio, aun cuando pensé que sí.

    Honestamente, es como ese corto texto que tanto me gusta, con un ligero cambio.     Quizá en algún momento logre sacármelo del pecho o, si tengo suerte, me muero.